Portoferraio

Portoferraio

Capital de la isla de Elba, es el principal puerto de acceso a la tercera isla italiana en cuanto a superficie. La ubicación de la ciudad, situada sobre un morro rocoso en defensa del puerto natural, desde siempre ha hecho de la misma un lugar de importancia estratégica y comercial por la seguridad de su atraque. Arribando desde el mar lo primero en verse es una gran cantidad de fortalezas, construidas a partir de 1548 por decisión de los Médicis.

Portoferraio
Vista sulla Darsena di Portoferraio
Portoferraio
Vista dalle Fortezze sul porto di Portoferraio

Su historia:
El nuevo asentamiento se desarrolló en unos territorios cercanos a la antigua población romana de Fabricia, que los Médicis compraron a Carlos V. El lugar se conocía en época medieval con el nombre de "Ferraia", dado que allí abordaban las embarcaciones que cargaban el hierro extraído en las minas de la isla.

Para defender con eficacia el nuevo puerto contra los piratas berberiscos, en 1557, una vez tomada posesión de la plaza de armas, Cosme I de Médicis encargó a Giovanni Camerini y Giovanbattista Belluzzi la realización de un imponente sistema defensivo: es así que se fundó Cosmópolis. Se erigieron entonces los fuertes Falcone y Stella sobre los relieves del morro y el fuerte de la Linguella en defensa de la dársena, todos comunicados por una muralla rocosa. El sistema defensivo posteriormente se reforzó con una serie de bastiones descendientes hacia el interior. Como de costumbre, para favorecer la población de la aldea se subsidiaron a las personas que allí se establecían.

El nombre Cosmópolis fue reemplazado enseguida por el de Portoferraio, procedente del antiguo nombre romano y del tradicional transporte del hierro. La aldea fue adquiriendo importancia y se transformó en ciudad; de 1637 a 1751 albergó la flota del gran duque.

Portoferraio
La Marina di Portoferraio la notte
Portoferraio
Il porto a Portoferraio

Posteriormente, con la caída del Imperio francés, Portoferraio fue capital de un pequeño reino asignado a Napoleón para su exilio tras la derrota de Leipzig. El ex emperador vivió allí durante diez meses, antes de huir para volver a la conquista del poder en Francia. Actualmente, de antigua avanzada medicea en el Mediterráneo, Portoferraio se ha convertido en el puerto principal de arribo de los numerosos turistas que abarrotan todos los veranos la isla de Elba.

Atracciones principales:
Aún hoy pueden verse las construcciones militares del siglo XVI que hicieron inexpugnable Portoferraio. El fuerte Stella hoy está ocupado por viviendas, pero sus murallas aún se perfilan imponentes en el morro. A lo alto, también el fuerte Falcone sigue conservando su estructura originaria.

Es posible visitar una parte del Frente de Tierra, construido por Buontalenti a partir de 1588. En la dársena el fuerte de la Linguella, con su típica Torre del Martello que parece salir del mar, alberga hoy el Museo Arqueológico. A menudo considerada por los turistas veraniegos como un mero atraque para el desembarque en la isla, Portoferraio merece en realidad una visita más detenida aunque solo sea por el complejo sistema de defensa ordenado por Cosme I de Médicis. A las estructuras militares se suman los vestigios napoleónicos y los restos de una historia bimilenaria, que abarca desde los Romanos hasta la Unidad de Italia.

Portoferraio
Vista su Portoferraio e il Forte Stella
Portoferraio
Vista della Darsena di Portoferraio dalle Fortezze Medicee

Cada rincón de Portoferraio y de sus alrededores merece una visita: se trata de una de las metas más fascinantes de todo el Mediterráneo. Son típicas sus casas de tonalidades pastel con los balcones en flor, sus callejuelas y sus plazas, todas con vistas maravillosas.

Apenas se entra en el puerto de esta preciosa ciudad, se nota de inmediato la imponencia de las fortalezas construidas por Cosme de Médicis en la bahía: el fuerte Falcone, enorme, el fuerte Stella, que se distingue desde el faro, y la Torre de la Linguella, en la entrada de la dársena.

Es bellísimo el paseo que conduce desde el puerto turístico hasta el interior del casco antiguo, del otro lado de las murallas. Merece una visita la famosa Villa de los Molinos, residencia oficial de Napoleón y su corte, cuyo interior conserva los muebles, las armas, los cuadros y la biblioteca del Emperador, además de tener un bellísimo jardín. Es interesante visitar la iglesia de la Reverenda Misericordia y la iglesia románica de San Esteban, actualmente el ejemplo más significativo de arquitectura románica en la isla de Elba, como lo demuestran los hallazgos arqueológicos de época romana en los alrededores.

Imposible dejar de visitar el Museo Cívico Arqueológico ubicado dentro de la fortaleza medicea de la Linguella, donde pueden verse ánforas del período arcaico, así como anclas y aparejos navales procedentes de restos de embarcaciones y restos de época romana hallados en las villas de la zona. También es interesante la Pinacoteca Municipal Foresiana situada en un gran edificio del siglo XVI en el casco antiguo de Portoferraio, donde se conservan pinturas, estampas, miniaturas y muebles de los siglos XVI a XIX.

A pocos kilómetros de Portoferraio se encuentra la Villa Napoleónica de San Martino, residencia de verano del emperador, que en la actualidad alberga la Galería Demidoff con una serie de estampas del período napoleónico.

Prosiguiendo hacia el pueblo denominado Rio nell’Elba, pueden admirarse los restos de una residencia romana que se remonta al siglo I a.C. y las ruinas del Volterraio, fortaleza Pisana del siglo XII aproximadamente.